O cómo mezclar nanomáquinas, polimorfismo, pérdida de la virginidad y penes adolescentes en un solo relato. Esto se lo das a Uwe Boll y te hace una trilogía.
«When he turned thirteen, Henry decided to lose his virginity. But he stumbled around girls and felt shy about his penis. What if his penis was the wrong size, or had too weird of a shape? Sometimes it looked too bendy. What if he came too soon, or couldn’t come at all?»
Así empieza Henry's Penis, el relato breve que la escritora de ciencia-ficción Charlie Jane Anders ha publicado en el último número del webzine Flurb. Realmente vicisitúdico, el relato. ¿Quién dijo que no se podían conjugar nanomáquinas y penes en una misma historia? No sé quién lo dijo, pero sea quien sea, se equivocó. Se puede. Con resultados gloriosos.
Hacía tiempo que no me reía tanto con un relato de ciencia ficción. Y, al mismo tiempo, es vagamente inquietante. No sé, me ha gustado. En serio.







doctorpi
16 sep 2009 | 08:21 AM
Para mi el final es un poco vago,que no es final vamos.
Si fuera Uwe Boll el pene del niño hubiera mutado a extraterrestre paranoico y hubiera destruido el mundo.